viernes 7 de octubre de 2011

¡Arriba Perú!


Un nuevo proceso clasificatorio está por comenzar. Sí, clasificatorio. Es que yo también me aúno a la buena campaña de CMD de llamar Clasificatorias y no Eliminatorias a este campeonato previo a la copa del mundo Brasil 2014, pues considero que es una buena forma de expresar que vemos el vaso medio lleno, en lugar de medio vacío.

Esta vez, debido a los problemas por todos conocidos durante la venta de entradas, no iré al estadio como vine haciendo en los procesos para los mundiales de 2002, 2006 y 2010. Pero eso no disminuye en lo más mínimo las ansias y expectativa de comenzar a jugar. De hecho, quizás éstas sean aún mayores, dado que este nuevo proceso nos trae a un Perú renovado, con un técnico estudioso que hace su trabajo, con jugadores que se entregan de tal manera que independientemente del resultado, nadie pueda reprocharles nada. Y todo viene de la mano de una revalorización del Perú como país, desde su gastronomía hasta sus deportes, desde sus destinos turísticos hasta su Vargas Llosa, desde su música hasta sus maravillas naturales. Estamos en un país cada día más orgulloso de lo que tiene y más hambriento de obtener lo que aún le falta.

Hoy comienza el camino a Brasil 2014. ¡Sí llegamos carajo! ¡Arriba PERÚ!

miércoles 9 de febrero de 2011

The Beatles: ayer, hoy y siempre

Ayer, mientras veía las noticias, encontré una que llamó mi atención. La noticia hacía referencia a que el 9 de febrero, hoy, se cumplen 50 años de la primera presentación de The Beatles, la primera de las muchas que realizaron en el Cavern's Club de su natal Liverpool.

Más allá de esta noticia, que detalla el homenaje que las autoridades de la ciudad y los fans les realizarán a los Fab Four, llamó mi atención otro detalle: Hace unos días estuve viendo en youtube mucho sobre el cuarteto de Liverpool, y al leer la noticia recordé que cuando estaba viendo la grabación de la presentación de John, Paul, George y Ringo en el show de Ed Sullivan, se trataba igualmente de un 9 de febrero, pero de 1964. Esto quiere decir que en solamente 3 años, este cuarteto que revolucionó la música popular en el mundo entero, pasó de tocar en el Cavern's club ante una pequeña audiencia a tocar en directo para unos 74 millones de espectadores que siguieron el programa en EEUU.

Tres años les tomó llegar a los EEUU, encabezando la que sería posteriormente la "invasión británica" en ese país. Y el mundo no volvería a ser el mismo después.

Y ya que hablamos del show de Ed Sullivan, he aquí unos videos de esa memorable actuación, un día como hoy, 9 de febrero, hace 47 años. Enjoy!








martes 28 de diciembre de 2010

¡Los Prisioneros nuevamente juntos!

Sí, lo sé, ha pasado demasiado tiempo sin publicar nada. Y no es que no haya pasado nada interesante que contar, sino que la rutina se ha ido apoderando de mí y las horas de oficina dejaron de "aprovecharse" en escribir algo nuevo en este espacio. Pero la noticia que vi esta mañana en el noticiario, para un fan de Los Prisioneros como yo, sería imposible dejar de comentarla: el trío original se vuelve a reunir bajo el nombre de Los Prisioneros, para volver a las giras y grabar un nuevo disco.

Estaba a punto de irme de mi casa, cuando lo escuché en del bloque de espectáculos (al que usualmente no pongo atención, pero hoy, felizmente, lo hice): Como todos saben (y si no sabes, ¡te enteras pues!) la banda chilena Los Prisioneros se separó definitivamente el año 2006, aunque 3 años antes Claudio Narea, guitarrista original del grupo, había ya sido dejado de lado del mismo. Esta separación en malos términos llevó a una serie de dimes y diretes no solamente entre Jorge y Claudio, sino también entre los fans que tomaron partido por uno u otro desde la salida de Narea del grupo. A tanto llegó la cosa, que se publicaron dos libros en los que uno y otro se dejaban mutuamente mal parados.

Parecía un triste final para la querida banda sanmiguelina. Parecía irreconciliable. Parecía.

Hace ya algunos meses Claudio hizo las pases con Miguel Tapia, e incluso comenzaron a tocar juntos. Recientemente crearon un sitio web en el que han colgado 3 canciones nuevas. Lo que la gente no sabía y se ha revelado recientemente, es que, tras acercarse primero a Miguel, el propio Jorge ayudó con la mezcla de dichos temas. Al enterarse Claudio, su molestia fue notoria en un primer momento, pero tras conversar con él lo convencieron de reunirse los tres en privado, como antes, sin agenda. Tras decirse un par de cosas a la cara y dejar las cosas claras, comenzaron a conversar de la mutua admiración que los músicos se tienen por sus respectivos trabajos, lo cual devino en la posibilidad de volver a reunirse, una vez más.

Obviamente, no se trataba de una decisión sencilla después de todo lo que había sucedido, pero en el fondo sabían que tarde o temprano las cosas vuelven a su origen. Todo es cíclico en la vida, y esta no es la excepción. Puede haber sido un milagro navideño, o simplemente darse cuenta de que las diferencias pueden superarse, y así rescatarse la excelente música que sólo ellos pueden producir. Lamentablemente, si han llegado a este punto de la nota, podrán darse cuenta de que no se trata de un milagro sino de una noticia falsa, como las muchas que se publican hoy, como parte del día de los inocentes. Sí, es un poco cruel para otros fans como yo que desearían que cada una de las palabras escritas en este post fuera verdad, pero bueno, a tomarlo con humor, y a esperar en secreto que algún día esta querida banda se presente nuevamente como tal, por más que sepa que eso parece casi imposible.

¡Saludos y mucha suerte a Miguel, Jorge y Claudio!




viernes 28 de mayo de 2010

El homónimo

Hace algunas semanas ya, me encontraba en la compu cuando una persona comenzó a hablarme al msn usando el chat que aparece en el blog. Comenzamos a hablar, y esta persona me decía que tenía una empresa que se dedicaba a promover el turismo en el Perú en otros países, lo cual me pareció muy bacán pero sinceramente no entendía qué tenía que ver eso conmigo. Me decía que estaba interesado en que participe en su página escribiendo crónicas sobre destinos turísticos, lo cual me encantaría hacer, pero no he viajado tanto ni conozco tantos sitios. Yo le decía que me parecía interesante, pero que ese no era mi rubro, que no comprendía qué rol podría yo desempeñar en el proyecto que tenía en mente.

El entusiasmado empresario seguía explicándome todos los planes que tenía, todo lo que pretendía hacer con la web que quería implantar, pero con cada idea que compartía, el asunto se volvía más confuso para este servidor: ¿qué podría tener yo que ver en todo esto?

El misterio se resolvió después de una media hora de charla, cuando ante tanta pregunta incrédula de mi parte, me dijo algo así como "lo que sucede es que para nosotros sería un honor contar con las crónicas del prestigioso Rafo León" jajajaja... ahí noté que a quien mi interlocutor buscaba era a mi tocayo Rafo León, conocido por su trabajo en el programa Tiempo de viaje, y por la publicación de diversos libros, guías y reportes de sus viajes por diversos destinos.

Me dio pena hacerle saber que yo no era la persona que buscaba, pero no pude evitar que me diera algo de risa... es decir, si no se fijó en los pocos datos que dejo ver a los visitantes de este rincón de la web, ¡piña pues! Nunca he pretendido "robar la identidad" del cronista, pero yo no tengo la culpa de que tengamos el mismo nombre, así que si no se fijó, pues en realidad fue su culpa. En todo caso, por si alguien más lee esto y lo duda, se lo aclaro: Yo soy Rafo León, pero no soy ESE Rafo León.

jueves 22 de abril de 2010

Cuando no es posible razonar, ¡bloquéala!

Para nadie es un secreto que en cuanto al tema religioso, ya no creo en ningún dios hace muuucho mucho tiempo. Tengo muchos amigos que son creyentes, y algunos bieeen hinchas, y con ninguno he tenido problemas nunca. Les agradezco porque saben respetar mis creencias (o mis no creencias, como prefieran) y yo respeto las de ellos, pues creo que nadie es dueño de la verdad en ese tema, por más fervientemente que uno crea en algo o no.

Lo que me molesta es cuando precisamente, alguien intenta aleccionarte, hablar como si SU verdad es la única aceptable. Darte esa antipática postura de "pobrecito, tú no conoces LA VERDAD, y yo sí".

El otro día por el msn me habló, después de muchos años, una chica que conocí porque era amiga de una amiga mía. Me caía bien la chica, y cuando la conocí no era tan fanática (enfermiza, diría yo, sobre todo con lo que sus propias amigas me han contado) como es ahora. Me sorprendió que me hablara, pero al abrir la ventana fue mayor mi sorpresa. Esta fue la conversación:


Lo primero que hice al recibir su propaganda, fue pedirle muy educadamente que no me envíe ese tipo de propaganda porque no soy creyente. Al recibir como respuesta "que dios te bendiga", sentí esa especie de prepotencia que algunas personas tienen en ese tema: "pobrecito tú que no crees, pero como yo sí creo y yo sé que tengo la razón, que dios te bendiga". Yo no creo en ningún dios que vaya a bendecirme, y no me gusta que me digan ese tipo de frases. Igual, conservé la calma, y le dije que agradecía la bendición porque imaginaba que lo decía con la buena intención de desearme lo mejor, pero que al no ser creyente no me gusta recibir ese tipo de frases, y que me incomodaba. Y la respuesta final ya me pareció que esa chica y yo no podríamos entendernos, así que fue lo último que me dijo antes de bloquearla y eliminarla.

Sí, tal vez merecía que le diga algo más, pero sinceramente no creo que valga la pena ponerme en ese plan, y menos por una discusión que para mí no sería relevante.

lunes 9 de noviembre de 2009

El crucifijo prohibido

Hace unos cuantos días llamó mi atención leer una noticia que comentaba cómo la Corte Europea de Derechos Humanos lanzó un dictamen que prohibía los crucifijos en los salones de las escuelas públicas italianas, aduciendo que la presencia de estos puede resultar perturbadora para los alumnos que profesen otra religión, o que por último no profesen ninguna. Haciendo de "abogado del diablo", diré que considero un poco exagerado que alguien llegue a considerar perturbadora la presencia de un símbolo que, si no eres creyente, puede por último parecerte indiferente, pero no creo que te perturbe de forma alguna, total, daño no hace.

Sin embargo, creo que por más tradiciones que pueda tener un estado en relación a una religión en particular (en este caso Italia con el catolicismo), este hecho no quita que el estado es de TODOS los ciudadanos, y no sólo de los fieles de la religión oficial; y por tanto, las instituciones estatales no deberían identificarse directamente con ella.

Como dije al inicio, si bien el término "perturbador" me parece exagerado, sí comparto la idea de que no deberían haber símbolos religiosos en las instituciones públicas. Obviamente, al conocer el fallo, el Vaticano alzó su voz de protesta. Entendible, pero yo les pregunto: ¿y si en lugar de crucifijos colocan estrellas de David o medias lunas musulmanas, o algún otro símbolo fuertemente identificado con otro credo, reaccionarían igual? La iglesia debe entender que sus principios y autoridades no tienen por qué ser impuestos a quienes no creen (no creemos) en ellos, y que su jurisdicción llega solamente a sus fieles. Aunque el 99% de la población de un país profese el catolicismo, señores del Vaticano, eso no significa que sus mandatos deban ser seguidos por todos, incluído ese mínimo 1% que no pertenece a su "rebaño". Y eso lo digo también pensando en las retrógradas políticas referentes a los métodos anticonceptivos, entre otras. Los mandamientos no son la ley, los que ustedes consideran "pecados" no tienen por qué necesariamente ser delitos.

Quizás este hecho raje un poco más la brecha ya existente entre la iglesia católica y los organismos de Derechos Humanos en el mundo. Seguro por eso, a nuestro dignísimo cardenal Cipriani, los Derechos Humanos le parecen, según sus propias palabras, una cojudez. Como dije, dignísimo, ¿no?

domingo 1 de noviembre de 2009

¿Promoción o salón?

Ayer se celebraron las bodas de oro de la promoción de colegio de mi papá, y mientras lo acompañaba en esta celebración, tomando fotos y escuchando los discursos -uno de los cuales dió él mismo- me di cuenta de lo mal que se organizaron las cosas en mi colegio.

En su discurso, mi papá dijo algo de lo que siempre hemos hablado, pero esta vez se lo dijo a sus compañeros. Era algo así como esto: "Debido a que nuestro colegio tuvo la costumbre de mezclarnos constantemente, los compañeros con los que estudiabas un año no se repetían al año siguiente. Yo no sé con quienes de ustedes estudié en primero, segundo o quinto de secundaria, pero estoy seguro de que estudié con todos, y por eso no tengo 40 compañeros de aula, sino 81 compañeros de promoción".

Escuchar esto me hizo pensar una vez más en lo que sucedió con mi promo: nunca nos mezclaron, y eso creó vínculos tan fuertes en los salones, que realmente no somos una promoción, sino somos el A y el B. Encima, una pelea que en realidad fue cosa de chiquillos, se extendió a través de los años, y aunque yo personalmente no tengo ningún rencor ni afán de revancha con los miembros del otro salón, y si los viera no buscaría problemas, no puedo asegurar que la cosa acabaría muy fraternalmente. Y en el mejor de los casos, es decir, que en un eventual reencuentro las cosas marcharan bien y sin conflictos, igual faltaría algo: El B, el otro salón, son alrededor de 40 personas casi totalmente desconocidas para mí. Salvo uno o dos, el resto son personas con las que nunca tuve vínculo alguno, que en algunos casos conozco sus nombres y apellidos, en la mayoría sólo sus apellidos, y a algunos no podría identificarlos ni así. Tal vez por eso, hasta la foto que debió ser de "la promoción" terminó siendo una foto por salón.

Han pasado once años desde que terminamos el colegio, y once años fueron los que pasamos en aulas contiguas, y no saber ni los nombres es algo ciertamente triste. Ojalá se corrija ese error pronto y entiendan que las mezclas terminan favoreciendo mucho a la promoción.

viernes 30 de octubre de 2009

Octubre

Octubre ha sido un mes difícil, un mes en el que no he posteado NADA (esto es, hasta hoy). Probablemente habré estado muy entretenido en las procesiones del señor de los milagos (¡jaaaaaaaaa! sí, claro). Bueno, tal vez el sarcasmo pueda incomodar a algunos fieles devotos del famoso cristo moreno, pero lo que sucede es que siempre me aburrieron infinitamente las procesiones, aún en mis tiempos de creyente. No le encuentro sentido a estar caminando a paso de tortuga mientras siento que el cerebro va a paso de cangrejo.

La interminable multitud, el olor del incienzo, la música, los hábitos, las canciones, las oraciones... sencillamente para mí no tiene significado alguno, y no sólo no le encuentro el lado positivo, sino que además considero tremendamente fastidioso el enredo que generan en el tráfico de las calles, y la gran cantidad de ocasionales ladronzuelos que aprovechan las multitudes para hacer del bolsiqueo un hábito para vivir.

Sí, octubre ha sido un mes difícil. Felizmente no me crucé con ninguna de las salidas de la mencionada figura, o hubiese sido aún más pesado.

viernes 18 de septiembre de 2009

Recordando el terror (en todos lados)

Estas semanas no he tenido tiempo de nada: entre el trabajo, la tesis, y por ahí alguna que otra salida (que siempre son necesarias para despejarse un rato), no he podido tener actualizado mi blog.

Una de las cosas de las que quería hablar la semana pasada era de todo este asunto del aniversario de los atentados terroristas que tuvieron lugar en los EEUU. Sinceramente, ya cansa. Y por favor, que no se malinterprete esto como una falta de sensibilidad respecto a lo que sucedió: sí, fue escalofriante ver dos aviones estrellarse contra las torres gemelas del World Trade Center; fue terrible imaginar la muerte de tantas personas, algunas que en su desesperación saltaron por la ventana, eligiendo morir de esa manera y no quemados. El mundo entero se horrorizó al ver cómo ésto ocurría.

Lo que me molesta un poco de todo el asunto es la maquinaria publicitaria escondida detrás del asunto, casi casi un terrorismo mediático que nos bombardea de SU punto de vista. ¿Por qué todo el mundo recuerda el 11 de setiembre de 2001? ¿Alguien entre mis compatriotas recuerda las fechas de los atentados senderistas en la calle Tarata, en Canal 2, las matanzas de Ayacucho y el horror sufrido en todo el territorio nacional? Más aún, ¿por qué los mismos estadounidenses no recuerdan también todos los MUCHOS atentados que ellos han perpetrado, su participación en tantas guerras, en especial en el medio oriente? ¿o alguien se cree el cuento de que los G.I. Joe norteamericanos son siempre los buenos de la película, mientras en el lado de los malos desfilan, de acuerdo a las épocas y los estereotipos, los rusos, norcoreanos y ahora los árabes en general?

Me dan mucha pena las más de dos mil personas que murieron en los atentados del 2001. Pero también me dan mucha pena todas las familias que sufrieron los efectos de la cruzada que Bush y compañía organizaron para vengar el orgullo herido de los "chicos buenos". Y me dan mucha pena, también, todas las personas que por años murieron en manos de Sendero Luminoso, y todas las familias que la denominada "guerra popular" destruyó. Por eso, si se trata de celebrar un aniversario en esas fechas, prefiero recordar cómo, tras un paciente y elaborado trabajo de inteligencia, el 12 de setiembre de 1992 se capturó a Abimael Guzmán y a otros altos dirigentes terroristas, responsables de años de terror en mi país.

Y si tanto quieren los norteamericanos celebrar el 11 de setiembre, que también recuerden el 11 de setiembre de 1973, día en que con ayuda de la CIA, se dio en Chile el golpe de estado que terminó con la vida del presidente Salvador Allende y entregó el poder al dictador Augusto Pinochet. No soy izquierdista ni digo que Allende era lo máximo, de hecho no conozco mucho de su vida y sus ideas, pero fue la persona elegida por su país, y como ha ocurrido en tantas otras ocasiones, cuando a EEUU algo no le gusta, le bajan el dedo cual emperador romano.

En resumen, está bien que homenajeen a sus muertos, a los miles de inocentes que cayeron víctimas del terrorismo. Yo mismo me sumo al minuto de silencio. Pero recuerden que también fueron víctimas de las reacciones (extremistas, injustificables y sumamente deplorables, pero reacciones al fin) que ocasionan sus propios gobernantes y la política exterior con la que se han manejado a lo largo de tantos años.

lunes 24 de agosto de 2009

Nostalgia: recordando los casetes

Pese a que algunas cosas sobreviven al paso de los años, otras se vuelven casi obsoletas casi de un momento a otro, y sin que uno pueda hacer absolutamente nada por evitarlo.

Siempre he contado que comencé a aficionarme por la música desde muy pequeño, y que la navidad de cuando tenía 10 años pedí como regalo, en lugar de los habituales juguetes, la colección de casetes de Los Prisioneros. Pero eso solamente fue el comienzo, pues creo que la música se volvió aún más importante para mí cuando tenía 13 años y comencé a ir a las primeras fiestas. Y en ese entonces, cuando una canción te gustaba, no "te la bajabas por internet", ni comprabas tu disco pirata. La internet no había llegado aún, y si lo había hecho, no era para nada masiva. Y en cuanto a los discos piratas, casi no habían porque todavía los quemadores no estaban tan difundidos como lo están ahora (y los que habían eran caros, más baratos que los originales, pero caros).

Comprar un disco original tampoco era siempre una buena alternativa: cada uno costaba como $20, y en la mayoría de los casos uno quería una, dos o tres canciones de un disco, y era mucha plata para un chiquillo que no iba a disfrutar de todas las canciones. En particular yo, ahorraba de mis propinas para comprarme, al menos una vez al mes, un casete original (los casetes piratas solían estar pésimamente grabados) que costaba alrededor de 20 soles. Y comprar un casete, para mí, era toda una ceremonia: lo llevaba a mi casa, me iba a mi cuarto y lo ponía en la pequeña radio casetera Aiwa que estaba junto a mi cama, escuchando (y disfrutando) una a una, todas las canciones.

Pero claro, debo reconocer que no todo era comprar casetes originales: a partir de los que ya tenía, y algunos otros que me prestaban, también preparaba mis famosos casetes variados: de baladas, de rock en inglés, de rock en español. Compraba un casete cromado de 100 minutos, el de mayor duración y mejor sonido que podía haber, y luego preparaba con cuidado el contenido, pues dado que la cantidad de canciones que podía entrar era limitada, había que escoger cuidadosamente qué temas incluir en la selecta lista, y cuáles debían quedar fuera.

No quiero sonar como uno de esos viejos amargados que andan diciéndole a todos que "en mi época todo era mejor". De hecho, envidio muchas de las opciones que la tecnología le ha otorgado a los chicos de esta generación, como la posibilidad de obtener las canciones que quieren oir casi en el momento. Es cierto, en aquellos años no teníamos esos medios, y claro que me hubiese gustado tenerlos. Pero nada quita el romanticismo maravilloso que yacía en el hecho de obtener la música con tanto trabajo; y definitivamente cuando algo cuesta más, lo disfrutas más. Y tal vez por eso, sigo guardando mis casetes con mucho cariño. Sí, aunque ya no los escuche.